Una sesión de peluquería canina cuesta entre 30 y 60 euros, y muchos perros la viven con estrés: ruidos, olores extraños, horas de espera. Cortar el pelo en casa, en su entorno y a su ritmo, es una alternativa cada vez más habitual. Estos son los pasos para hacerlo bien.
Antes de empezar
- Elige un cortapelos silencioso. El ruido y la vibración son lo que más asusta a los perros. Un cortapelos para mascotas de bajo ruido, inalámbrico y con peines guía, hace el proceso mucho más llevadero.
- Cepilla a fondo. Un pelo con nudos atasca las cuchillas y tira de la piel. Cepilla siempre antes de cortar.
- Elige el momento. Mejor después de un paseo largo, cuando tu perro esté cansado y tranquilo.
Paso a paso
1. Presenta la herramienta. Deja que la huela apagada y luego encendida, sin tocarle. Premia la calma.
2. Empieza por el lomo. Es la zona menos sensible. Corta siempre a favor del pelo y con el peine guía puesto.
3. Sigue por costados y patas, con movimientos cortos y sin presionar.
4. Deja para el final las zonas delicadas (cara, orejas, almohadillas, zona íntima). Usa el peine más largo o unas tijeras de punta redonda, y si tu perro se pone nervioso, déjalo para otro día.
5. Haz pausas. Varias sesiones cortas son mejores que una larga. Termina siempre con un premio.
Errores frecuentes
- Cortar sin peine guía: aumenta el riesgo de irritar la piel.
- No dejar enfriar las cuchillas: revisa la temperatura con la mano cada pocos minutos.
- Rapar en verano a razas de doble capa (husky, pastor alemán): su pelo les protege también del calor.
Con práctica, la mayoría de los perros acaban aceptando el aseo en casa como una rutina más, y tu bolsillo lo nota desde la primera sesión.